Nos habló de amor

Como un barco sin timón,
portador de un gran tesoro
dejó todo por buscar a Dios.
Ni entre libros, ni entre espadas,
pudo hallar lo que anhelaba su corazón.

Bajo la mirada atenta,
del que todo lo contempla,
dijo sí, cuando escuchó una voz:

-Sígueme, no temas nada,
que tu cruz está en Granada.
...muchos te creyeron loco, Juan de Dios.

Y entre los pobres repartió su humanidad,
a los enfermos les habló de Amor;
los que algo necesitaban,
en su mesa se sentaban,
para compartir el pan y la oración.

El alma de peregrino,
se lanzaba a los caminos,
para dar cobijo y comprensión,
al que andaba abandonado
o perdido en el pecado.
...tal vez no estabas tan loco, Juan de Dios.

Y entre los pobres...

...déjame seguir tus huellas, Juan de Dios.

 

Letra y Música: Luis Guitarra (1991).

 

Agradecimientos  -  Libro de Visitas  -  Contactar