Todo es de todos

 

VENGO CANSADO

Cansado Señor, vengo cansado;
vengo cansado del ruido,
traigo las manos cansadas
y el corazón abatido.

Cansado Señor, de ser profeta
donde apenas se te escucha.
Cansado de la pobreza,
cansado de tanta lucha.

Cansado Señor, casi sin fuerzas
para volver al camino,
para fundirme en la tierra,
para beber de tu vino.

Cansado Señor, vengo cansado;
vengo porque necesito,
vengo a pesar de mis dudas
y a tu lado resucito.

 

HISTORIA DE LUCÍA

Lucía de joven tenía,
tenía una vida corriente,
y ahora la ves escondida
debajo de un puente.

El mismo que cruza Lucía,
la niña del barrio de enfrente,
que sólo le pide a la vida
un poquito de suerte.

La suerte que tuvo Lucía
no se parecía a ninguna otra suerte.
Lucía muere cada día
al pasar la gente.

¡Qué sola la vieja vivía
sabiéndose tan diferente
de aquella pequeña chiquilla
de paso impaciente!,

que todas las tardes veía
volver a una casa decente.
Le espera una cena sencilla
y un baño caliente.

El agua que baña a Lucía
es el agua fría que tiene la fuente;
acaso esta noche se bañe
en algún aguardiente.

Lucía de joven tenía,
tenía una vida corriente.
Quién sabe por qué en su agonía
se aferra al presente.

Sentada entre cajas vacías
la pena se arruga en la frente;
los labios murmuran poesías
de forma incoherente.

Han ido pasando los días,
la pobre Lucía ha perdido su mente
y sueña con la fantasía
del que vive ausente.

Y mientras que al nacer el día
la niña Lucía es la Bella Durmiente,
la Bruja es la vieja que vive
debajo del puente.

 

LOS FAVORITOS DE DIOS

Los favoritos de Dios no tienen nada,
los preferidos del Padre nada son,
y yo pensando en ser alguien y en mil bobadas,
mientras hay quienes mueren de dolor.

Los elegidos del Reino son los pobres,
los que malviven sin otra ocupación,
que la de seguir vivos que ya es bastante
cuando les han robado la ilusión.

Un poco de tu pan,
un poco de tu vino,
un poco de esperanza para el corazón.
Un poco de tu luz,
un poco de tu espíritu,
para aquellos que sueñan con la salvación.

Los favoritos de Dios son los pequeños,
los que merecen su máxima atención,
son putas y borrachos, presos, drogatas,
que son los que precisan más amor.

Un poco de tu pan,
un poco de tu vino,
un poco de esperanza para el corazón.
Un poco de tu luz,
un poco de tu espíritu,
para aquellos que sueñan con la salvación.

 

DESAPRENDER LA GUERRA

Desaprender la guerra,
realimentar la risa,
deshilachar los miedos,
curarse las heridas.

Difuminar fronteras,
rehuir de la codicia,
anteponer lo ajeno,
negarse a las consignas.

Desconvocar el odio,
desestimar la ira,
rehusar usar la fuerza,        
rodearse de caricias.

Reabrir todas las puertas,
sitiar cada mentira,
pactar sin condiciones,
rendirse a la Justicia.

Rehabilitar los sueños,
penalizar las prisas,
indemnizar al alma,
sumarse a la alegría.

Humanizar los credos,
purificar la brisa,
adecentar la Tierra,
reinaugurar la Vida.

Desconvocar el odio,
desestimar la ira,
rehusar usar la fuerza,        
rodearse de caricias.
        
Reabrir todas las puertas,
sitiar cada mentira,
pactar sin condiciones,
rendirse a la Justicia.
        
Desaprender la guerra, curarse las heridas.
Desaprender la guerra, negarse a las consignas.
Desaprender la guerra, rodearse de caricias.
Desaprender la guerra, rendirse a la Justicia.
Desaprender la guerra, sumarse a la alegría.
Desaprender la guerra, reinaugurar la Vida.

 

TODO ES DE TODOS

Si todo es de todos,
la Deuda del mundo es una injusticia.

Si todo es de todos,
los que tienen tanto que no pidan más.

Si todo es de todos,
¿por qué hay tanta gente que no tiene nada?

Si todo es de todos,
las deudas eternas tendrán un final.

Todo es de todos, todo es de todos.
Todo es de todos, todo es de todos.

 

ME ACOMPAÑABAS TÚ

Igual que hay hombres buenos
que hacen cosas malas,
igual que hay veces que no sale el sol;
un día se coló por mi ventana
la sombra de un terrible inquisidor.

Y como yo era de ésos
que a la vida le cantaban,
me hubieron de callar;
me cortaron las manos y las alas
y me hicieron marchar.

Y anduve los caminos de la desilusión,
de la desesperanza, del odio y el rencor.
Despojado de sueños en plena juventud,
de todo mi universo sólo quedabas tú.

Así fueron pasando lentamente algunos años,
y así tuvo que ser,
y poco a poco iban cicatrizando
los besos y la piel.

Dispuesto a completar con tu vida la mía,
me fui entregando a ti...
Volvió a trazar mi vuelo melodías
y pude ser feliz.

Y acaricié la luna y conocí el Amor;
y obtuve la fortuna del sabio Salomón.
Y navegué en mil mares y me empapé de azul;
y en todos los lugares me acompañabas tú.

Yo  anduve los caminos de la desilusión,
de la desesperanza, del odio y el rencor.
Y navegué en mil mares y me empapé de azul;
y en todos los lugares me acompañabas tú.

 

GENTE QUE TE VIO NACER

El tipo de la tienda de la luz,
la loca de los cantos prisioneros,
el par de motoristas del Dinasty Express
(el restaurante chino de mis sueños).

El borrachín que un día fue albañil
y hoy recorre los bares con su perro,
los que se desesperan esperando “el bus”,
la insufrible vecina del primero.

Gente que te vio nacer;
Gente que recuerda otros inviernos;
Gente que se siente bien;
Gente que ha encontrado aquí su hueco.

La abuela dedicada en su vejez
a acompañar al nieto hasta el colegio,
los que pintan “graffitis” en el “descampao”
a fuerza de “litrona” y descontento.

El eterno artesano en su taller,
Benigno el desconfiado zapatero,
un grupo de muchachas que estudian inglés,
un “jubilao” que observa a unos obreros.

Gente que te vio nacer;
Gente que recuerda otros inviernos;
Gente que se siente bien;
Gente que ha encontrado aquí su hueco.

Gente que te vio nacer;
Gente que ha llegado de otros pueblos;
Gente que se siente bien;
Gente de mi calle a los que quiero.

 

¿QUIÉN?

¿Quién escucha a quién cuando hay silencio?
¿Quién empuja a quién, si uno no anda?
¿Quién recibe más al darse un beso?
¿Quién nos puede dar lo que nos falta?

¿Quién enseña a quién a ser sincero?
¿Quién se acerca a quien nos da la espalda?
¿Quién cuida de aquello que no es nuestro?
¿Quién devuelve a quién la confianza?

¿Quién libera a quién del sufrimiento?
¿Quién acoge a quién en esta casa?
¿Quién llena de luz cada momento?
¿Quién le da sentido a la Palabra?

¿Quién pinta de azul el Universo?
¿Quién con su paciencia nos abraza?
¿Quién quiere sumarse a lo pequeño?
¿Quién mantiene intacta la Esperanza?

¿Quién está más próximo a lo eterno:
el que pisa firme o el que no alcanza?
¿Quién se adentra al barrio más incierto
y tiende una mano a sus “crianzas”?

¿Quién elige a quién de compañero?
¿Quién sostiene a quien no tiene nada?
¿Quién se siente unido a lo imperfecto?
¿Quién no necesita de unas alas?

¿Quién libera a quién del sufrimiento?
¿Quién acoge a quién en esta casa?
¿Quién llena de luz cada momento?
¿Quién le da sentido a la Palabra?

¿Quién pinta de azul el Universo?
¿Quién con su paciencia nos abraza?
¿Quién quiere sumarse a lo pequeño?
¿Quién mantiene intacta la Esperanza?

 

ALÉGRENSE - PREOCÚPENSE

Están surgiendo voces escondidas,
están amaneciendo otras verdades...
Se acercan con antorchas encendidas,
iluminando nuestras ciudades.

Son fruto de la Paz y de las guerras,
son signo de incalculable valor...                 
Son hombres y mujeres de esta tierra,
son mis iguales, son lo que yo.

Alégrense los que creen en los demás,
los que se dejan por otros la piel.
Preocúpense los que acumulan bienestar,
los que buscan el poder.
Alégrense los que construyen la Verdad,
los que soñaron un mundo al revés.
Preocúpense los que no quieren dialogar,
los que no saben ceder.

Están subiendo porque somos Norte, 
se están quedando porque “aquí es mejor”...   
Entraron sin sellar el pasaporte,
pero trajeron su corazón.

No son testigos mudos, sin memoria;
ni son el lastre de nuestra inflación...
Son parte trascendente de la Historia.
No son problema... son solución.

Alégrense los que creen en los demás,
los que se dejan por otros la piel.
Preocúpense los que acumulan bienestar,
los que buscan el poder.
Alégrense los que construyen la Verdad,
los que soñaron un mundo al revés.
Preocúpense los que no quieren dialogar,
los que no saben ceder.

Preocúpense, preocúpense los que “son alguien”... preocúpense
Preocúpense, preocúpense los intachables... preocúpense
Preocúpense, preocúpense los que no lloran... preocúpense
Preocúpense, preocúpense los que atesoran... preocúpense

Alégrense, alégrense, los excluidos... alégrense
Alégrense, alégrense, los perseguidos... alégrense
Alégrense, alégrense, los que confían... alégrense
Alégrense, alégrense, los que se fían... alégrense

Preocúpense los empresarios, que pagan salarios de risa y de hiel.
Alégrense los voluntarios, si son solidarios estén donde estén.
Preocúpense los puritanos, que lavan sus manos cumpliendo la Ley.
Alégrense los compañeros, que siempre estuvieron, con dudas o fe.
Alégrense los humanistas, los gays, los artistas, la gente de bien...
Alégrense y hasta la vista, y perdonen que insista... ustedes también.

Alégrense, alégrense, alégrense, alégrense, alégrense, alégrense...

 

SOMOS TRANSPARENTES

Por los pies se reconoce
al que a todo está dispuesto.
Nunca hay brillo en los zapatos
de quien viaja con lo puesto.
En los pies es más sencillo
encontrar una respuesta:
el que siempre está en camino
tiene gastadas las suelas.

En las manos se distingue
al profeta del villano,
a quien no da un palo al agua,
del que siempre está remando.
En las manos hay indicios
del futuro y del pasado,
de las cosas a las que nos aferramos.

Vivan como vivan,
hagan lo que hagan,
sueñen con quien sueñen...
Sean como sean,
vayan donde vayan,
cuenten o no cuenten...
Digan lo que digan,
salgan con quien salgan,
piensen como piensen...
...todo se refleja, somos transparentes.

En los ojos descubrimos
la  inocencia de la gente,
las miradas asesinas,
y los guiños confidentes.
En los ojos nos buscamos
cuando amamos locamente,
cuando nos enamoramos de repente..

Vivan como vivan,
hagan lo que hagan,
sueñen con quien sueñen...
Sean como sean,
vayan donde vayan,
cuenten o no cuenten...
Digan lo que digan,
salgan con quien salgan,
piensen como piensen...
...todo se refleja, somos transparentes.

No deben olvidar,
que nada es invisible si saben mirar.
No deben olvidar,
que somos como espejos de arcilla y cristal.

Vivan como vivan...

 

EN LO PROFUNDO

En lo profundo
no hay nada que no sea sorprendente
y, sin embargo,
bajamos tan a poco y pocas veces.

Acomodamos
el pulso a la presión de la rutina.
Nos distanciamos
del fondo y del origen de los días...
...y no bajamos, y no bajamos, y no bajamos.

Nos olvidamos del sentido de la Vida,
del propio barro, del primer atardecer...
Y amontonamos un sinfín de tonterías,
buscando en lo que creer.

En lo profundo
no hay nadie que no sea diferente,
pero a menudo
mostramos sólo aquello que no duele.

Desdibujados
detrás de multitud de vanidades...
Tristes, sin sueños,
ajenos al Amor... superficiales.
...y no bajamos, y no bajamos, y no bajamos.

Nos olvidamos del sentido de la Vida,
del propio barro, del primer atardecer...
Y amontonamos un sinfín de tonterías,
buscando en lo que creer.

En lo profundo
no hay nada que no sea sorprendente...

 

MEJOR CONTIGO

Mejor es alcanzar un sueño, que seguir dormidos.
Mejor no traicionar aquello que siempre creímos.
Mucho mejor que dar la vuelta,
dejar a  un lado, o cerrar las puertas...
Será mucho mejor, buscar un nuevo sol contigo.

Mejor no acostumbrarse al peso de nuestras cadenas.
Mejor no arrinconar aquello que vale la pena.
Mucho mejor que andar a tientas,
sin sobresaltos, pero sin metas...
Será mucho mejor, sumar mi corazón y el tuyo.

Mejor, mucho mejor, será mucho mejor así.
Mejor, mucho mejor, será mucho mejor... mejor así.

Mejor que ambicionar “ser alguien” es “ser uno mismo”.
Mejor no malgastar más tiempo nuestro idealismo.
Mucho mejor, tomar conciencia
que atrincherarse en las apariencias.
Será mucho mejor, saberse realizado en ti.

Mejor iluminar lo incierto que ocultar las dudas.
Mejor abandonar el puerto que anclarse en la espuma.
Mucho mejor dejar en tierra,
los intereses, las hipotecas...
Será mucho mejor, zarpar hacia el profundo azul.

Mejor, mucho mejor, será mucho mejor así.
Mejor, mucho mejor, será mucho mejor... mejor así.

No es fácil, hay miedos, hay indecisión...
Te faltan las fuerzas, me falla la voz...
Un puente, un abismo, un solo destino... los dos.

Tu mano me aprieta, siento su calor...
Si piso en tus huellas, avanzo mejor...
Mejor estar vivo, confiar, ir unidos tú y yo.

Mejor es alcanzar un sueño, que seguir dormidos.
Mejor no traicionar aquello que siempre creímos.
Mucho mejor que dar la vuelta,
dejar a  un lado, o cerrar las puertas...
Será mucho mejor, buscar un nuevo sol contigo.

 

EL DIABLO SUEÑA

El Diablo sueña con verse libre de culpas,
de condenas que le encadenan y le torturan.
De pecados que le atribuyen, pero son nuestros,
de miradas que le destierran a los infiernos.

El Diablo no necesita
que le digan, que le repitan,
que la vida pasa factura
al que obra mal.

Que los años de cautiverio
te transforman, te hacen más serio.
El Diablo sueña con plena libertad, libertad.

El Diablo sabe de logros y de fracasos,
de injusticias, de incomprensiones, de andar descalzo.
De permisos que no permiten más que el silencio,
y de leyes que son absurdas, que son de necios.

El Diablo no necesita
que le digan, que le repitan,
que la vida pasa factura
al que obra mal.

Que los años de cautiverio
te transforman, te hacen más serio.
El Diablo sueña con plena libertad,
el Diablo sueña con plena libertad,
el Diablo sueña con plena libertad...
el Diablo sueña con plena,
el Diablo sueña con plena,
el Diablo sueña con plena libertad.

 

LAS OTRAS VOCES

Nos amenazan con que será muy duro,
con que no habrá bastante
porque seremos muchos.

Y nos esbozan un mundo dividido,
a un lado los que sobran,
a otro los escogidos.

Que los del Norte se sientan más seguros,
viajen en lindos coches
y mimen a sus hijos.

Y allá en el Sur que cuiden de lo suyo;
que no nos pidan tanto,
que ya nos deben mucho.

Nos profetizan desde el imperialismo,
crisis en los mercados
y años de escepticismo.

Para que el Norte remonte el fin de siglo
se han de seguir las normas
que dictan ellos mismos.

Y allá en el Sur, cien millones de niños
padecen las secuelas
del hambre y del olvido.

Pero aún quedan unos pocos
que dicen que no están de acuerdo.
Y resiste quien prefiere
la lucha a la desigualdad.
Día a día, codo a codo
hay gentes con los más pequeños
derrochando Solidaridad.

 

COMO TÚ, COMO YO

Tenía ya de todo, presumía de ser un señor;
de esos de vida moderna que usan coche, fax y contestador.
Una novia a la que hacía muy lindos regalos
y una fama de playboy.
Era un tipo como tantos, como tú, como yo.

Estudiaba una carrera de esas que se estudia mogollón;
de las que se quedan fuera los que no disponen de un millón.
Luego un master en empresas, sembrado de anfetas,
y unos meses en New York.
Se estaba preparando como tú, como yo.

Era asiduo de los bares
y de los lugares de buen rock.
Frecuentaba los ambientes
donde el que más miente es más señor.
Y aunque todos le trataban de “Don”,
era “don pecador”,
como tú, como yo.

Pero mira tú que un día, en lo alto, alguien se mosqueó;
que a ningún padre le gusta que sus hijos pierdan el timón.
Y queriendo echarle un cable, sin atosigarle,
susurraba en su interior que se estaba equivocando
como tú, como yo.

Y así el pollo se dio cuenta
y quiso dar la vuelta y ser mejor.
Y olvidar tanta carrera,
tanta borrachera, tanto rock.
Y salir a los caminos,
servir a los vecinos.
Vivir sin importarle
lo que iban a pagarle.
Saberse diferente,
luchar por otra gente,
sentirse hijo de Dios,
como tú, como yo,
como tú, como yo...

Si un tipo así pudo cambiar
imaginemos qué podría pasar
si un día nosotros hiciésemos lo mismo.

 

A LAS TRES DE LA MAÑANA

A las tres de la mañana mi reloj no tiene prisa,         
se detiene sin razón y se queda en tu sonrisa.
A las tres de la mañana se han dormido las ciudades,
pese al ritmo y el sabor que destilan ciertos bares.

A las tres de la mañana todo es como si estuviera
esperando una señal para que no amaneciera.
Para que no hubiera sol que intimidara a la luna,
para que nosotros dos resolvamos nuestras dudas.

A las tres de la mañana,
es más fácil ser sincero,
y al decirme que te marchas yo te digo que te quiero...
y de pronto una caricia,
un temblor, un desconcierto
y la noche ensimismada en nuestros cuerpos.

A las tres de la mañana, cuando el borde de tu pelo
se confunde en el color y el misterio de los cielos,
cambia la disposición de algunas constelaciones
y aparecen en su lugar dos pequeños corazones.

A las tres de la mañana,
es más fácil ser sincero,
y al decirme que te marchas yo te digo que te quiero...
y de pronto una caricia,
un temblor un desconcierto
y la noche ensimismada en nuestros cuerpos.

A las tres de la mañana,
es más fácil ser sincero,
y al decirme que te marchas yo te digo que te quiero...
y de pronto una caricia,
un temblor un desconcierto
y la noche ensimismada en nuestros cuerpos.

...a las tres de la mañana,
...a las tres de la mañana.

 

ESPERARTE

Yo no sé si mañana
llegará a mi ventana
algún rayo de sol.

Yo no sé cuántos hombres
morirán en tu nombre
para un mundo mejor.

Yo no sé tantas cosas,
no sé nada de vos.
Me estremezco en las sombras,
se me acaba tu voz.

Lo vivido no alcanza
ni para la esperanza
ni para el desamor.

Y el baúl del deseo
se ha tornado en un feo
ataúd del amor.

¡Quién supiera esperarte
hasta el fin del dolor!
¡Quién pudiera ser ángel!
¡Quién pudiera ser Dios!

Yo no sé tantas cosas,
no sé nada de vos.
Me estremezco en las sombras,
se me acaba tu voz.

 

TE AYUDARÉ

Hoy sólo quiero que sepas que me ha gustado
lo que he encontrado dentro de mi corazón.
Abrí la puerta y supe que habías estado;
todo en su sitio no suelo dejarlo yo.

Sé de sobra lo que quieres,
tantas veces lo intenté sin fe...
Con tus manos me haces una seña:
“Tú sígueme”.

Yo te advierto de mi orgullo,
que soy frágil, que te fallaré...
Y en tus ojos sólo una respuesta:
“Te ayudaré, tú sígueme”.

Hoy sólo quiero que sepas que me ha gustado
darme la vuelta y verte andando detrás.
Yo iba delante, pero tú ibas a mi lado
cuando el camino se hacía difícil de andar.

Sé de sobra lo que quieres,
tantas veces lo intenté sin fe...
Con tus manos me haces una seña:
“Tú sígueme”.

Yo te advierto de mi orgullo,
que soy frágil, que te fallaré...
Y en tus ojos sólo una respuesta:
“Te ayudaré, tú sígueme”.

Hoy sólo quiero que sepas que me ha gustado
saber que un día voy a romper mi disfraz.

 

SOIS LA SAL

Sois la sal,
que puede dar sabor
a la vida.

Sois la luz,
que tiene que alumbrar,
llevar a Dios.

 

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